Another story in Spanish, from my Introduction to Spanish Literature course. This is loosely based on Elena Poniatowska's story "El recado". Don't ask me how this ends. It's not autobiographical (though my teacher refused to believe that), so there's no "ending". It's intentionally ambiguous.
Mis amigas me dijeron que no lo llamara a él. “Ya tiene novia,” me dijeron, “Deja de pensar en él.” Pero no puedo. No sólo me acuerdo de él en los pensamientos, sino también en los sueños. Me dijeron, “Chiquilla necia. No se puede encontrar el amor verdadero cuando apenas tienes quince años.” Yo sé que piensan que dicen la verdad, pero me parece que no es tan simple. Hay muchos tipos de amor. Tal vez no puedo encontrar el amor permanente—el amor que quiero mantener por toda la vida—a esta edad, pero ¿no hay otros tipos de amor, que también son verdaderos y profundos? No sé. No soy sabia como mi mamá. Sólo sé que lo que siento no puede ser mentira. Y siento con toda el alma que lo amo.
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Saturday, July 10, 2010
Sunday, May 16, 2010
El carrusel
A gothic short story from my junior year of high school, notable for its use of apostrophe.
Tengo treinta años, y todavía no me he casado. Mi madre – que descanse en paz – me dijo que el matrimonio es sólo una desilusión. Melva, después de conocerte, yo sé que de verdad me decepcionaría cualquier otra. Entonces me quedo soltero. Te espero cada agosto en el sitio del carrusel viejo. Te espero aunque sé que nunca vendrás.
Te conocí hace trece años. Cada verano, mi familia iba a la playa para que descansáramos y esperásemos el comienzo de la escuela. En la última semana de nuestras cuartas vacaciones así, vinieron los camiones. Trajeron muebles y ropa y ollas a la casa vacía al lado de la nuestra. ¡Me emocioné tanto! Sin decirle a nadie adónde iba, corrí hacia el camión. Y te vi por primera vez.
Tengo treinta años, y todavía no me he casado. Mi madre – que descanse en paz – me dijo que el matrimonio es sólo una desilusión. Melva, después de conocerte, yo sé que de verdad me decepcionaría cualquier otra. Entonces me quedo soltero. Te espero cada agosto en el sitio del carrusel viejo. Te espero aunque sé que nunca vendrás.
Te conocí hace trece años. Cada verano, mi familia iba a la playa para que descansáramos y esperásemos el comienzo de la escuela. En la última semana de nuestras cuartas vacaciones así, vinieron los camiones. Trajeron muebles y ropa y ollas a la casa vacía al lado de la nuestra. ¡Me emocioné tanto! Sin decirle a nadie adónde iba, corrí hacia el camión. Y te vi por primera vez.
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